Uno no va hasta allí para ir de compras, claro está. Pero ya que estas allí algo te traes ¿o no?. Lo más cercano en la zona era el Cortecito. Son unos puestos frente a la playa pegadito al hotel.
Los vendedores están al acecho y lógicamente, no hay valiente que cruce esa franja de playa sin hablar con unos cuantos. Chocolate, Pedro el balato, son algunos de los "nombres" con los que se presentan al turismo español. "España va bien" su grito de guerra para atraer tu atención.
El regateo es norma de la casa y jamás conseguirás que te den precio de cada cosa. Te dicen: tu elige todo lo que quieras, luego te doy un buen precio. Te ofrecerán un chupito de mamajuana, un purito o un collar para las chicas, incluso si no llevas dinero te dicen: mañana me lo pagas (eso si te ven blanquito, está claro que acabas de llegar y no huirás al día siguiente). De todas formas te tienen identificado por la pulsera del TI del hotel.
¿Que comprar? Pues tienen de todo, pero se supone que lo típico es el
larimar, los cuadros de
arte taino, las botellas de ron brugal, la
mamajuana y las
tallas de madera, que yo recuerde.
Hay quien se desespera con esto del regateo porque tienen la sensación de estar siendo timado, otros se enfadan y se pican con el vendedor para rebajar el precio, otros se envalentonan y presumen de haber sacado un buen precio mientras se da la vuelta y el vendedor se frota las manos por el buen negocio que acaba de hacer ¡hay para todos los gustos!. Nosotros hicimos algunas compras, un par de cuadros, unos bongos, unas botellitas de cristal con arena y creo que nada más.
Pienso que ellos lógicamente estan allí para sacar dinero y nadie te regala nada. Lo importante es pasar un buen rato y traerte algún que otro recuerdo.
Existe el eterno dilema: ¿llevo euros o dólares?. Pues yo, después de mucho leer opiniones contradictorias decidí llevar dólares. A día de hoy, si vuelvo, no cambiaré a dólares, llevaré euros y una vez allí, cambiaré a pesos dominicanos. Creo que es la mejor opción y con lo que se obtienen precios más ajustados. Pagar directamente en euros no compensa porque suelen igualar dolar con euro y logicamente, salimos perdiendo así.
Hay otra zona, llamada Plaza Bávaro pero no fuimos así que no puedo decir mucho. Si se que también quedaba cerca del hotel y que se puede ir caminando por la carretera.
Otra opción es que alguno de los trabajadores del hotel, en su día libre, te lleven de compras a Higuey. No creo que tampoco sea para encontrar precios de escándalo, ellos siempre ganan algo de comisión allí donde te llevan. En una excursión paramos en uno de estos almacenes (con precio fijo) y la verdad que no compramos nada porque era bastante más caro de lo que habíamos visto, incluso en el hotel. Como anécdota diré que me encontré allí con María Patiño, la de Dolce Vita y la pobre parecía un pajarito con el pelo relamido. Pequeñita, pequeñita y sin maquillaje, no es lo mismo que en la tele.